Saltar al contenido principal
Epicureos
Catas Gourmet
Chocolates· Origen único

Blanxart Congo 82 %: cítrico, cuero y café de las Montañas de la Luna

Por Juan Antonio

Blanxart Congo 82 %: cítrico, cuero y café de las Montañas de la Luna

Ficha de cata

Intensidad

Intensa
Zona / región
Montañas de la Luna, Congo
Estilo
Origen único
Productor
Chocolates Blanxart
Cacao
82 % mínimo
Origen
Montañas de la Luna, Congo; pequeñas plantaciones
Variedad
Forastero fino, según el obrador; sin confirmación independiente
Ingredientes
Cacao, azúcar y manteca de cacao, los tres de agricultura ecológica
Peso
75 g
Elaboración
Bean to bar; tueste artesanal a fuego lento y conchado tradicional largo con reposo (horas no publicadas)
Precio aproximado
3,26 € en tienda.blanxart.com y en Herbolario Navarro (octubre de 2026)
Dónde se consigue
Tienda del obrador, Herbolario Navarro, Naturitas y ecotiendas online
Temperatura de servicio
18-20 °C
Conservación
En seco, lejos de olores fuertes

Marida con

Un 82 % con nota cítrica aguanta un puro con carácter, y el Ramón Allones Specially Selected es el que mejor le va: su tierra, su nuez y su café de fortaleza media a fuerte se cruzan con el cuero y el café del chocolate, mientras el cítrico corta la mineralidad que el robusto deja a mitad de fumada. En la copa, un brandy de Jerez solera gran reserva como el Cardenal Mendoza, criado en botas que antes tuvieron Pedro Ximénez y oloroso: la pasa y el dulzor de la bota rellenan el hueco que deja un chocolate tan seco. Primero el chocolate, con el paladar limpio, y el puro después; al revés, el humo deja la boca tan tostada que el cítrico ni se percibe.

Un 82 % de obrador catalán, ecológico y de tres ingredientes, que cuesta menos de tres euros y medio. Probablemente la mejor relación entre lo que cuesta y lo que cuenta de toda esta selección.

Blanxart es un obrador de Sant Boi de Llobregat que tuesta el grano en su propia fábrica y mantiene una línea de orígenes bastante movida: hoy tiene Perú, Colombia, Guayaquil, Nicaragua y este Congo, mientras Ghana y Santo Domingo han desaparecido del catálogo y el brasileño está descatalogado por falta de suministro. Es un recordatorio útil de que una tableta de origen depende de una cadena corta y frágil, y que no todas siguen ahí el año siguiente.

El cacao de esta viene del Congo, de la zona que llaman Montañas de la Luna, y de pequeñas plantaciones; la marca habla de un cacao fino de variedad forastero, y conviene tomarlo como lo que es, la palabra del obrador, porque la atribución de variedades es terreno donde se afirma con mucha alegría. Lo que no admite duda es la lista de ingredientes, que está en el envase: cacao, azúcar y manteca de cacao, los tres de agricultura ecológica. Tres líneas y se acabó.

La elaboración que el obrador describe es un tueste artesanal a fuego lento y un conchado tradicional largo, con reposo. No publica las horas, así que no hay cifra que dar, pero la dirección es esa: tueste suave y conchado largo, que es lo que suele quitar aspereza a un porcentaje alto.

Y el porcentaje es alto de verdad: 82 % mínimo. Aquí es donde esta tableta sirve para desmontar un mito con un ejemplo barato. La idea de que a más cacao, mejor chocolate, no se sostiene: lo que decide es la fermentación y el tueste. Un 82 % puede ser perfectamente bebible si el grano venía bien fermentado, y un 85 % industrial puede resultar plano y agresivo. Esta se defiende por el equilibrio, no por el número.

De sabor, la única descripción que se puede atribuir con honradez es la del propio obrador, que habla de una nota cítrica intensa acompañada de madera, cuero y café. No se ha localizado ninguna cata firmada e independiente, de modo que no hay un segundo juicio con el que contrastarla. El perfil que describe —cítrico por delante, fondo seco y tostado— es coherente con lo que se espera de un cacao africano llevado a un porcentaje así, pero quien la abra haría bien en juzgarla por su cuenta.

Lo que la hace realmente recomendable es el precio: cuesta 3,26 € en la propia tienda del obrador y lo mismo en un herbolario de cadena. Un bean to bar ecológico de 82 % por menos de tres euros y medio es una rareza en una categoría donde lo normal es pagar el triple; sirve además para probar sin ceremonia si un porcentaje tan alto es lo que uno busca.