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Cafés· Filtrado

Café Pharisäer

Por Juan Antonio

Café Pharisäer

Ficha de cata

Intensidad

Media
Zona / región
Nordfrisia, Alemania
Estilo
Filtrado
Base
Café filtrado fuerte, 150 ml (cafetera de goteo o percoladora)
Destilado
Ron oscuro, 40 ml (Appleton Estate, Mount Gay Black Barrel)
Otros ingredientes
Azúcar (1-2 terrones), nata espesa semimonada (40-50 ml)
Temperatura de servicio
60-65 °C
Copa
Vaso de cristal con asa, 250-300 ml
Método de preparación del café
Filtrado por goteo tradicional

Notas de cata

Vista

Vaso de cristal con café oscuro en la base y un sombrero generoso de nata blanca sin disolver.

Aroma

Ron oscuro de melaza y madera, café filtrado terroso, dulzor suave del azúcar.

Boca

La nata fría amortigua el primer sorbo; luego llega el café amargo con el ron aportando melaza y madera. Retrogusto largo y cálido.

Marida con

El Hoyo de Monterrey Epicure No. 2, de cuerpo medio y notas cremosas de cedro y hierba, tolera bien la estructura del Pharisäer: la nata amortigua el humo y el ron de melaza conversa con los azúcares naturales de la hoja sin choque. El Diplomatico Reserva Exclusiva bebido solo antes permite explorar el registro del ron envejecido —ciruela, chocolate, vainilla— que luego reaparece en la taza. Después de Schweinsbraten, el asado de cerdo bávaro con costra y salsa oscura, la grasa pide el amargor del café y el paladar pide el ron: el Pharisäer cierra ese ciclo en una sola copa.

El café con ron de Nordfrisia que nació para burlar a un pastor puritano: café filtrado fuerte, ron oscuro y nata flotante en vaso de cristal, sin mezclar.

El Café Pharisäer es una preparación del norte de Alemania con una historia más documentada que la mayoría. Su origen se sitúa en la isla de Nordstrand, en la región de Nordfrisia, a mediados del siglo XIX. La versión más citada —y la que recoge la tradición local— cuenta que un pastor llamado Hans Buntjen organizaba celebraciones en las que el alcohol estaba prohibido. Los parroquianos ocultaban ron en sus tazas de café cubiertas de nata, que impedía que el alcohol se oliera. Cuando el pastor descubrió el engaño, los señaló como fariseos (Pharisäer en alemán), lo que no evitó que la bebida tomara ese nombre y se popularizara. La localidad de Nordstrand sigue considerando esta preparación parte de su patrimonio culinario regional.

La receta canónica exige proporciones precisas: 150 ml de café filtrado fuerte y caliente, 40 ml de ron oscuro, uno o dos terrones de azúcar y 40-50 ml de nata montada en superficie. El servicio es en vaso de cristal con asa, para que las capas sean visibles. La norma más importante: la nata no se mezcla. Se bebe el café con ron a través de la capa de crema, que enfría levemente el líquido y aporta textura en cada sorbo.

Preparación: se disuelve el azúcar en el café caliente antes de añadir el ron. La mezcla no debe superar los 70 °C para evitar que el alcohol evapore. Se añade el ron y se remueve suavemente. Con una cuchara invertida apoyada sobre el borde del vaso, se vierte la nata semimonada —ni líquida ni firmemente batida— para que flote en superficie. No se añaden especias, a diferencia del Irish Coffee.

El perfil de la taza es oscuro y aromático. El ron oscuro aporta melaza, madera y un dulzor vinoso que el café amargo acentúa en lugar de suavizar. La nata fría actúa como contrapunto de temperatura y textura, sin enmascarar los aromas del ron. El retrogusto es largo, con el amargor del café persistiendo bajo el calor del alcohol. Es una bebida que llega caliente y se consume con el frescor de la crema por delante: una paradoja propia del norte.