Samuel Smith's Oatmeal Stout: avena y piedra en Yorkshire
Por Juan Antonio

Ficha de cata
Intensidad
- Zona / región
- Tadcaster, North Yorkshire
- Estilo
- Stout
- Productor
- Samuel Smith Old Brewery
- Estilo
- Oatmeal stout inglesa (BJCP 16B)
- Graduación
- 5 % vol.
- Amargor
- 32 IBU según fichas de distribuidores; el fabricante no lo publica. La horquilla del estilo son 25-40 IBU
- Ingredientes
- Agua, malta de cebada, azúcar de caña, malta tostada, avena, lúpulo y levadura. Vegana
- Fermentación
- Alta, en Yorkshire squares de piedra maciza
- Temperatura de servicio
- Unos 13 °C
- Vaso
- Pinta
- Formato
- Botella de 35,5 cl
- Precio en España
- 3,40-4,30 € la botella de 35,5 cl (consultado en octubre de 2026)
- Dónde encontrarla
- Tiendas especializadas online: Escerveza, Cervezas Online, Mundo de Cervezas y Beermacia. No verificada en gran distribución
- Cervecería
- Fundada en 1758; la más antigua de Yorkshire
Notas de cata
Vista
Casi opaca, de un marrón muy oscuro que solo deja pasar la luz en el borde, con una espuma gruesa y cremosa de color beige tostado que aguanta hasta el final.
Aroma
Malta tostada, chocolate con leche y frutos secos, con el cereal de la avena por debajo y un apunte leve de fruta oscura.
Boca
Entra con chocolate con leche y café tostado y se abre después al caramelo y la fruta oscura. Cuerpo medio-pleno y aterciopelado, amargor contenido y un final medio seco y agridulce.
Marida con
Su terreno natural es la cocina inglesa de invierno. Un steak and kidney pie, con la masa empapada en el jugo de la carne, encuentra aquí el tostado que al plato le falta y un amargor bajo que no se pelea con el riñón. Funciona igual de bien al principio, con una tabla de patés y un pan denso: la untuosidad de la avena acompaña al hígado en lugar de limpiarlo. Y para el final, la propia cervecería publica una receta de pudin de melaza y jengibre elaborado con ella, que es donde el chocolate con leche de la malta encaja del todo.
La stout con avena que sirve de medida al estilo: fermentada en cuadrados de piedra, en la cervecería más antigua de Yorkshire, con el agua del pozo que se abrió en 1758.
En Tadcaster, un pueblo de North Yorkshire que lleva siglos elaborando cerveza porque el agua lo permite, Samuel Smith sigue sacando la suya del pozo que se abrió en 1758, a unos veintiséis metros de profundidad. La cervecería lo cuenta como parte de su forma de trabajar, no como una anécdota de folleto, y tiene su lógica: el agua dura del norte de Inglaterra es la razón de que las ales de esta zona tengan el cuerpo y el tostado que tienen.
Lo que de verdad la separa de casi todo lo que se elabora hoy es cómo fermenta. Samuel Smith mantiene las Yorkshire squares, unos recipientes de piedra maciza de dos cuerpos en los que la levadura sube al nivel superior y la cerveza vuelve al inferior, de modo que la fermentación se remueve sola. Es un sistema lento y caro que casi nadie conserva, y la casa afirma trabajar con la misma cepa de levadura desde el siglo XIX.
La avena es lo que da nombre al estilo y lo que explica la textura. Las stouts con avena aparecieron a principios del siglo XX vendidas como cerveza nutritiva, tuvieron su momento entre las dos guerras y se recuperaron después sobre todo para la exportación. La avena aporta poco sabor propio pero mucha untuosidad: deja el líquido sedoso, casi espeso, sin necesidad de subir la graduación. Aquí se queda en 5 % vol., y en la lista oficial de ingredientes conviven la malta de cebada, la malta tostada, la avena, el lúpulo, la levadura y un azúcar de caña que ayuda a redondear el final.
En el vaso es prácticamente opaca, de un marrón tan oscuro que solo se adivina rojizo en el borde, con una espuma gruesa y cremosa de color beige tostado. El aroma no va por el lado quemado que muchos esperan de una cerveza negra, sino por el dulce: malta tostada, chocolate con leche, frutos secos y el cereal de la avena por debajo.
En boca entra con ese chocolate con leche y un café tostado suave, y se abre luego hacia el caramelo y la fruta oscura. El amargor es contenido, el cuerpo medio-pleno y aterciopelado, y el final se seca lo justo y se vuelve agridulce, que es exactamente lo que evita que resulte empalagosa.
Si es la primera stout que alguien prueba en serio, esta es un buen sitio por donde empezar, porque desmonta el prejuicio de que una cerveza negra tiene que ser amarga o pesada. Sírvela sobre los 13 grados, como recomienda la cervecería, y en pinta: más frío que eso cierra el aroma y se pierde justo la parte dulce que la hace interesante.
