
Ficha de cata
Intensidad
- Zona / región
- Kelheim, Baviera
- Estilo
- Trigo
- Productor
- Private Weissbierbrauerei G. Schneider & Sohn
- Estilo
- Weissbier bávara ámbar (BJCP 10A, por encima del color del estilo)
- Graduación
- 5,4 % vol.
- Densidad
- 12,8 grados de densidad original
- Amargor
- 14 IBU
- Maltas
- De trigo y de cebada; el fabricante no publica las proporciones
- Lúpulos
- Hallertauer Tradition y Herkules
- Fermentación
- Alta, en cubas abiertas con la levadura retirada a mano a diario, y refermentación real en botella
- Carbonatación
- 7 g/l de CO2
- Tratamiento
- Sin filtrar y sin pasteurizar
- Temperatura de servicio
- Entre 6 y 8 °C, según fichas de distribuidores; el fabricante no la publica
- Formato
- Botella de 50 cl
- Precio en España
- 2,40 € la botella de 50 cl en Cervezas Diferentes, agotada al consultar en octubre de 2026. En Mercabeer, 1,84 € por unidad sin IVA en caja de 20
- Dónde encontrarla
- Tiendas especializadas online: Cervezas Diferentes y Mercabeer. No verificada en gran distribución, y el precio al público con existencias quedó sin contrastar
- Receta
- De 1872, según la cervecería, sin cambios desde entonces
Notas de cata
Vista
Ámbar profundo y turbia, como corresponde a una cerveza sin filtrar, con una espuma abundante y persistente.
Aroma
Suave y en capas, afrutado y especiado: plátano maduro por delante, con clavo y un apunte cítrico por detrás. Todo procede de la levadura.
Boca
Textura redonda y algo cremosa del trigo, levantada por una carbonatación alta, con un tostado suave de pan que aporta la malta ámbar. Amargor mínimo y final limpio.
Marida con
Una weissbier ámbar con esta carbonatación es de las pocas cervezas que se pueden poner en una mesa de desayuno sin que parezca una excentricidad, y en Baviera es exactamente lo que se hace. Con una salchicha blanca cocida y un pretzel de corteza salada funciona porque la burbuja limpia la grasa y el tostado de la malta se encuentra con el del pan. En una comida normal, pruébala con un codillo asado o con unas costillas: aguanta la grasa mejor que casi cualquier blanco. Y con un strudel de manzana cierra bien, porque el plátano y el clavo de la levadura se suman a la canela.
La receta de cerveza de trigo que Georg Schneider puso en marcha en 1872, cuando elaborarla dejó de ser un privilegio de la casa real bávara. Sigue siendo ámbar y sigue refermentando en botella.
Durante siglos, en Baviera no se podía elaborar cerveza de trigo sin permiso de la casa real. El derecho, el Weissbierregal, lo heredó Maximiliano I, que fundó en 1607 la primera cervecería ducal de trigo en Kelheim, y el monopolio se mantuvo generaciones. Georg Schneider I negoció con la administración de la Hofbräu, en tiempos de Luis II, el final de ese régimen, y se convirtió en el primer plebeyo autorizado a elaborar weissbier. Su cervecería arrancó en Múnich, en las instalaciones del antiguo Maderbräu, y la primera cocción se hizo en septiembre de 1872. La casa, que hoy tiene su sede en Kelheim, afirma seguir usando esa receta sin cambios.
Y la receta tiene una peculiaridad que se ve a simple vista: es ámbar oscura. La cerveza de trigo bávara que se ha impuesto en el mundo es pálida, y la guía del BJCP sitúa el estilo en un color claro; esta queda por encima, en un tono que la propia casa llama ámbar profundo. No es un capricho moderno, sino al contrario: es la versión que estaba ahí antes de que la pálida se volviera la norma, y el BJCP reconoce que fue Schneider quien puso en marcha la variante ámbar en 1872.
El proceso explica buena parte de su textura. Fermenta en cubas abiertas, con la levadura retirada a mano cada día, y después refermenta de verdad en botella, un sistema que la cervecería compara con el del champán. No se filtra ni se pasteuriza, y la carbonatación final es considerable: 7 gramos por litro de CO2. Son 5,4 % vol. sobre 12,8 grados de densidad original, con solo 14 IBU, y lúpulos Hallertauer Tradition y Herkules que están ahí para equilibrar, no para aparecer.
En el vaso es ámbar profundo y turbia, como corresponde a una cerveza sin filtrar, con una espuma abundante que es consecuencia directa de esa carbonatación. El aroma es lo que convierte a mucha gente a las cervezas de trigo: la casa lo describe como suave y en capas, afrutado y especiado, y lo que se reconoce enseguida es el plátano maduro, con un fondo de clavo y algo de cítrico. Son aromas que produce la levadura, no un añadido.
En boca el trigo da una textura redonda y algo cremosa, la carbonatación levanta el conjunto y la malta ámbar aporta un tostado suave, casi de pan, que la weissbier pálida no tiene. El amargor es mínimo y el final, limpio.
Es una cerveza de desayuno tardío y de terraza, en el mejor sentido. Y es también el mejor argumento contra la idea de que las cervezas de trigo son todas iguales y un poco dulces: esta tiene un esqueleto de malta que las demás no.
